Los operadores urbanos públicos. Lecciones para el desarrollo de ciudades más inclusivas, justas y sostenibles
Compara cinco operadores urbanos públicos de Quito, Medellín, São Paulo, Bogotá y La Habana, y examina cómo gestionan suelo, renovación urbana y vivienda. Extrae lecciones sobre financiamiento, competencias y articulación con los gobiernos locales para el desarrollo de ciudades más inclusivas.
Affordable Condominium Housing. A comparative analysis of low-income homeownership in Colombia and Ecuador
Analiza por qué se deterioran los conjuntos de vivienda social entregados en copropiedad, comparando Quito y Bogotá con el marco de acción colectiva de Elinor Ostrom. Concluye que el mantenimiento depende del equilibrio entre lo que obliga la ley de propiedad horizontal y la capacidad de autoorganización vecinal.
Management of low-income condominiums in Bogotá and Quito. The balance between property law and self-organisation
A partir de una encuesta a 414 hogares de conjuntos de vivienda social en Quito y Bogotá, encuentra que la ley pesa menos que la confianza en la directiva y la asistencia a las asambleas. En Quito quienes asisten perciben mejor mantenimiento; en Bogotá ocurre lo contrario, porque asisten quienes están inconformes.
Instituciones de propiedad horizontal y política de vivienda de interés social. Comparando Bogotá y Quito
Sostiene que la vivienda social se entrega en copropiedad sin que nadie prepare a las familias para administrarla, y que el deterioro se concentra en las áreas comunes y no dentro de las viviendas. Calcula que el 45 por ciento del parque residencial formal de Quito y el 61 por ciento del de Bogotá están en régimen de condominio.
Cadena de valor de la vivienda en Ecuador. Estudio sectorial de vivienda
Recorre el marco jurídico, institucional y financiero de la vivienda en Ecuador. Sitúa el déficit habitacional en 46,2 por ciento, o sea 2,34 millones de viviendas, de las cuales el 68 por ciento corresponde a déficit cualitativo, y señala que los mayores déficits recaen en hogares con jefatura femenina, personas con discapacidad y población indígena.
La producción estatal de vivienda social periférica en Santa Clara. Una aproximación descriptiva
Analiza una urbanización de 62 viviendas entregada por el programa Casa para Todos en un cantón amazónico. El conjunto concentra al seis por ciento de la población de la cabecera cantonal, uno de cada cuatro hogares tiene una persona con discapacidad y la falta de empleo cercano convirtió las casas en refugio de fin de semana.
Calidad de vida en barrios segregados por el Estado ecuatoriano durante el periodo 2008-2018
Compara SocioVivienda 2 en Guayaquil y Huarcay en Quito para evaluar si el acompañamiento social revirtió la segregación. Concluye que no lo hizo: ambos conjuntos derivaron en enclaves étnicamente homogéneos, con población afroecuatoriana en un caso e indígena en el otro, y con equipamientos incompletos.
La participación ciudadana como política sostenible en la vivienda social del Ecuador. Caso de estudio reasentamiento de Picoazá
Compara tres etapas de un mismo reasentamiento en Portoviejo. La etapa diseñada junto a las familias alcanzó 83 por ciento de participación y 71 por ciento de satisfacción; las decididas sin ellas, 37 y 32 por ciento. En la primera los vecinos gestionaron escuela y transporte; en las otras los espacios públicos nunca se construyeron.
Políticas de vivienda en Quito, Ecuador, 2000-2019. ¿Quién gana y quién pierde en el juego del mercado?
Documenta que entre 2000 y 2019 el municipio de Quito prometió 25.300 viviendas y entregó 2.300, mientras el sector privado construía 33.721 unidades. Explica el desplazamiento de la vivienda social hacia la periferia por el encarecimiento del suelo, que pasó de representar el 7 al 27 por ciento del costo total.
Vivienda social en Ecuador. Violencias y contestaciones en la producción progresista de periferias urbanas
Compara Ciudad Bicentenario en Quito, SocioVivienda en Guayaquil y El Guabito en Portoviejo. Documenta desalojos con quince minutos de aviso, viviendas de poco más de cinco metros cuadrados por persona y esperas de hasta quince años, junto con las formas de resistencia que surgieron en cada caso.