Management of low-income condominiums in Bogotá and Quito. The balance between property law and self-organisation
A partir de una encuesta a 414 hogares de conjuntos de vivienda social en Quito y Bogotá, encuentra que la ley pesa menos que la confianza en la directiva y la asistencia a las asambleas. En Quito quienes asisten perciben mejor mantenimiento; en Bogotá ocurre lo contrario, porque asisten quienes están inconformes.
Instituciones de propiedad horizontal y política de vivienda de interés social. Comparando Bogotá y Quito
Sostiene que la vivienda social se entrega en copropiedad sin que nadie prepare a las familias para administrarla, y que el deterioro se concentra en las áreas comunes y no dentro de las viviendas. Calcula que el 45 por ciento del parque residencial formal de Quito y el 61 por ciento del de Bogotá están en régimen de condominio.
Transformaciones de los patrones de la vivienda rural y su impacto en el territorio. El caso de Ambato, Ecuador
Analiza cómo la expansión urbana de Ambato transformó los patrones de la vivienda rural. Las parroquias más alejadas conservaron la arquitectura tradicional y su tejido organizativo, mientras las cercanas se llenaron de conjuntos cerrados sobre suelo agrícola. Aporta evidencia sobre los efectos de la conversión de suelo rural.
Intervención estatal y vulneración de derechos de los socios de cooperativas de vivienda en procedimientos de liquidación obligatoria en Ecuador
Analiza la liquidación forzosa de cooperativas de vivienda ordenada por decreto en 2020. De 434 cooperativas con casi 57 mil socios se liquidaron 230, que agrupaban a 30 mil personas. Reconstruye la acción de protección ganada por una cooperativa de Riobamba, donde el juez declaró vulnerado el debido proceso.
La producción estatal de vivienda social periférica en Santa Clara. Una aproximación descriptiva
Analiza una urbanización de 62 viviendas entregada por el programa Casa para Todos en un cantón amazónico. El conjunto concentra al seis por ciento de la población de la cabecera cantonal, uno de cada cuatro hogares tiene una persona con discapacidad y la falta de empleo cercano convirtió las casas en refugio de fin de semana.
Calidad de vida en barrios segregados por el Estado ecuatoriano durante el periodo 2008-2018
Compara SocioVivienda 2 en Guayaquil y Huarcay en Quito para evaluar si el acompañamiento social revirtió la segregación. Concluye que no lo hizo: ambos conjuntos derivaron en enclaves étnicamente homogéneos, con población afroecuatoriana en un caso e indígena en el otro, y con equipamientos incompletos.
La participación ciudadana como política sostenible en la vivienda social del Ecuador. Caso de estudio reasentamiento de Picoazá
Compara tres etapas de un mismo reasentamiento en Portoviejo. La etapa diseñada junto a las familias alcanzó 83 por ciento de participación y 71 por ciento de satisfacción; las decididas sin ellas, 37 y 32 por ciento. En la primera los vecinos gestionaron escuela y transporte; en las otras los espacios públicos nunca se construyeron.
Políticas de vivienda en Quito, Ecuador, 2000-2019. ¿Quién gana y quién pierde en el juego del mercado?
Documenta que entre 2000 y 2019 el municipio de Quito prometió 25.300 viviendas y entregó 2.300, mientras el sector privado construía 33.721 unidades. Explica el desplazamiento de la vivienda social hacia la periferia por el encarecimiento del suelo, que pasó de representar el 7 al 27 por ciento del costo total.
Segregación en Quito 2001-2010. Evolución de la concentración de los grupos y composición social de las áreas residenciales
Mide la segregación residencial en Quito con los censos de 2001 y 2010. Concluye que es moderada y no severa, que el estrato bajo redujo su aislamiento y que el estrato medio fue el que más aumentó su concentración. Desmiente empíricamente la imagen de una ciudad partida entre norte rico y sur pobre.
Proximidad espacial e integración social. Aportes y debates desde Quito
Muestra que la cercanía física entre un barrio popular y una urbanización cerrada del noroccidente de Quito no generó integración: escuelas, empleos y espacios de recreación siguieron segmentados. Lo que construyó vínculos fue la lucha compartida contra un proyecto municipal, con asambleas y movilizaciones como espacios de encuentro.